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Tortilla de patatas jugosa

El debate de la cebolla aparte: lo que de verdad decide que quede jugosa por dentro.

LFPor Lucía Fernández14 de junio de 202640 min en total
Plato de comida casera servido
Plato de comida casera servido · Foto: Unsplash

La tortilla de patatas perfecta es la que cada uno tiene en la cabeza: hay quien la quiere cuajada y quien la prefiere casi líquida en el centro. Esta receta busca el punto que contenta a casi todos: jugosa pero no cruda, con la patata melosa y el huevo apenas cuajado.

Lo de la cebolla es religión, así que lo dejamos a tu criterio. Lo que no es opcional es freír la patata con calma, casi confitada, no dorada y crujiente.

Raciones
4
Preparación
15 min
Cocción
25 min
Dificultad
Fácil

Ingredientes

  • Patatas600 g
  • Huevos6
  • Cebolla (opcional)1 mediana
  • Aceite de oliva virgen extrapara freír
  • Salal gusto

Elaboración

  1. Pela y corta las patatas en láminas finas e irregulares. Si usas cebolla, córtala en juliana. Sálalas ligeramente.

  2. Cúbrelas con aceite en una sartén y fríe a fuego medio-bajo unos 20 minutos. No buscamos que se doren, sino que queden tiernas y melosas; deben deshacerse al apretarlas. Escúrrelas bien.

  3. Bate los huevos con una pizca de sal. Mezcla las patatas (aún calientes) con el huevo y deja reposar 5 minutos: la patata se impregna y el resultado es más jugoso.

  4. Calienta una sartén antiadherente con una cucharada de aceite a fuego medio-alto. Echa la mezcla, cuenta hasta 30 y baja a fuego medio. Cuaja por un lado 2–3 minutos: los bordes deben empezar a despegarse.

  5. Pon un plato encima, da la vuelta con decisión y desliza de nuevo a la sartén. Cuaja el otro lado 1–2 minutos. Para jugosa, retira cuando el centro aún tiemble un poco.

  6. Pasa a un plato y deja reposar un par de minutos antes de cortar. El calor residual termina de cuajarla en su punto.

La vuelta sin dramas

Usa un plato más grande que la sartén y hazlo sobre el fregadero por si gotea. Si te da respeto, cuájala más tiempo del primer lado: perderás algo de jugosidad pero ganarás tranquilidad.

Fría, templada o caliente, la tortilla aguanta cualquier momento del día. Y al día siguiente, en bocadillo, está incluso mejor.

LF

Lucía Fernández

Directora y editora

Lucía se formó en una escuela de hostelería en Donostia y pasó seis años en cocinas de restaurante antes de dedicarse a escribir sobre comida. Fundó Sobremesa en 2021 con una idea simple: explicar bien las recetas de siempre, sin atajos ni humo. Edita cada receta que se publica y firma las de arroces y cocina tradicional.