Churros caseros con chocolate
Masa escaldada, manga y aceite a la temperatura justa. Y un chocolate para mojar de verdad.
Masa escaldada, manga y aceite a la temperatura justa. Y un chocolate para mojar de verdad.
Los churros caseros no tienen ningún misterio, pero sí dos puntos críticos: la masa escaldada (se cocina la harina con agua hirviendo) y la temperatura del aceite. Con eso resuelto, salen crujientes por fuera y tiernos por dentro, sin quedar aceitosos.
No necesitas churrera profesional: una manga pastelera con boquilla de estrella grande funciona perfectamente.
Lleva el agua con la sal a ebullición. Retira del fuego, añade de golpe la harina y remueve con energía hasta tener una masa homogénea que se despega de las paredes. Deja templar 10 minutos.
Pasa la masa a una manga con boquilla de estrella. Si está muy dura, espera un poco; aún caliente es difícil de manejar.
Calienta el aceite a 180 °C (si no tienes termómetro, un trocito de masa debe burbujear y subir sin dorarse de golpe). Escudilla tiras de masa cortándolas con unas tijeras.
Fríe los churros sin amontonar, 2–3 minutos por lado, hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel de cocina.
Reboza en azúcar en caliente. Para el chocolate, disuelve la maicena en un poco de leche fría, calienta el resto de leche con el chocolate troceado y, cuando se funda, añade la maicena y remueve hasta que espese.
Sirve los churros recién hechos con el chocolate caliente al lado. Se disfrutan al momento.
Si el aceite está poco caliente, los churros absorben grasa y quedan blandos. Si está demasiado, se doran fuera y quedan crudos dentro. 180 °C es el punto: mantenlo entre tanda y tanda.
Un domingo de churros con chocolate no se le niega a nadie. Hazlos justo antes de servir y desaparecerán en minutos.
Elena trabajó en obrador antes de unirse a Sobremesa. La repostería es química y por eso sus recetas dan pesos exactos, temperaturas y señales claras para saber cuándo algo está en su punto. Le gusta rescatar postres de toda la vida y explicarlos para que salgan a la primera.